El Hierro conserva su autenticidad y sus valores naturales, en sus escasos 278 kilómetros cuadrados se puede apreciar un continuo contraste de paisajes muy diferentes, desde coladas de lava y conos volcánicos, hasta verdes pinares, suaves praderas o auténticos bosques de lauráceas, unido a costas rocosas de colosales acantilados que se hunden en unas aguas azules, transparentes y llenas de vida, con uno de los fondos marinos más espectaculares del mundo, donde tendrás ante ti un increíble paisaje volcánico y cientos de especies subtropicales. Aquí se puede vivir un verdadero encuentro con la naturaleza, recorriendo sus senderos, a pie o en bicicleta, sobrevolando sus valles en parapente o adentrándote en sus tubos volcánicos para disfrutar de una nueva forma de hacer espeleología.
La más occidental de las islas canarias enamora al visitante con sus cercados de ingeniosos trazos, sus campos de cultivo que recrean la vista, el sosiego de sus pequeños pueblos con sus plazas y sus ermitas, el silencio que todo lo envuelve y sus gentes, herederos perfectos de viejas historias y tradiciones transmitidas de generación en generación. Este es justo el enclave de la Casa Simón, donde mejor podrás apreciar y saborear El Hierro, una isla para la paz. |